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Sand Point, Alaska, es una ciudad remota en el distrito este de las Islas Aleutianas. Fue fundada en 1898 como estación de pesca de bacalao.Foto: NOAA
Nuevas herramientas ayudan a las comunidades de Alaska a prepararse para futuros cambios en la distribución del bacalao del Pacífico
ESTADOS UNIDOS
Monday, January 19, 2026, 00:10 (GMT + 9)
Evaluaciones de riesgo socioeconómico revelan qué comunidades costeras enfrentan mayores desafíos a medida que el calentamiento del océano desplaza una de las pesquerías más importantes de Alaska
Las comunidades pesqueras costeras de Alaska se encuentran en la primera línea de los cambios impulsados por el clima, y una nueva investigación está ayudando a identificar qué zonas son más vulnerables a medida que la distribución del bacalao del Pacífico se desplaza hacia el norte. Las comunidades con alto desempleo, pocas oportunidades laborales alternativas y una fuerte dependencia de la pesca de bacalao del Pacífico enfrentan los mayores riesgos, especialmente en el sureste del mar de Bering.

Científicos del Alaska Fisheries Science Center, en colaboración con socios académicos, realizaron una nueva evaluación de riesgo socioeconómico combinada con modelos estadísticos para analizar cómo los cambios en la disponibilidad del bacalao del Pacífico podrían afectar a las comunidades pesqueras costeras de Alaska. Los resultados están diseñados para ayudar a comunidades, administradores y responsables de políticas a prepararse y adaptarse a los cambios ambientales futuros.
La pesca es fundamental para la vida en Alaska, donde las pesquerías del Pacífico Norte respaldan las economías locales, estatales y nacionales, fortalecen los vínculos culturales y refuerzan la seguridad alimentaria. Los beneficios económicos y sociales derivados de estas pesquerías están estrechamente vinculados a la capacidad de las comunidades pesqueras para mantenerse resilientes frente a las cambiantes condiciones oceánicas.
Las pesquerías comerciales de Alaska representan aproximadamente el 60 por ciento de la captura total de mariscos de Estados Unidos y proporcionan empleo a uno de cada siete residentes de Alaska, lo que subraya su importancia económica a nivel nacional.
Las comunidades dependientes del bacalao del Pacífico enfrentan el mayor riesgo
El bacalao del Pacífico es una de las pesquerías comerciales más grandes y valiosas del golfo de Alaska y del mar de Bering oriental. Para muchas comunidades costeras pequeñas y rurales, constituye la base de su economía. Una disminución sostenida o un desplazamiento en la disponibilidad del bacalao podría, por tanto, tener consecuencias sociales y económicas profundas.
El estudio concluyó que las comunidades costeras del sureste del mar de Bering son las más vulnerables, en particular si las poblaciones de bacalao se desplazan más al norte en respuesta al calentamiento del océano. Las comunidades con mayor riesgo relativo se encuentran en el Aleutians East Borough y el Bethel Census Area. La investigación se realizó como parte del proyecto Alaska Climate Integrated Modeling.

Mapa de las áreas censales de estudio y las áreas estadísticas de peces de fondo comerciales, alineadas espacialmente, según la definición del Departamento de Pesca y Caza de Alaska. Haga clic en el mapa para ampliarlo.
En el Aleutians East Borough, comunidades remotas como False Pass y Sand Point albergan plantas procesadoras de bacalao del Pacífico y flotas pesqueras locales que sostienen infraestructura esencial. Por su parte, el Bethel Census Area, aunque no tiene acceso directo al mar, se beneficia económicamente a través de las asignaciones de la Community Development Quota (CDQ) vinculadas al bacalao del Pacífico. Estas regiones dependen en gran medida de esta pesquería y cuentan con menos alternativas económicas que los centros urbanos de Alaska.
“Consideramos los impactos socioeconómicos para estas comunidades bajo dos posibles escenarios futuros de calentamiento”, señaló Sarah Stone, autora principal y estudiante de doctorado en la Universidad Estatal de Oregón. “En ambos casos, esperamos que el bacalao del Pacífico desplace su distribución veraniega más al norte, hacia el norte del mar de Bering. Esto podría hacerlo menos accesible para las pesquerías de embarcaciones pequeñas del Aleutians East Borough y de otras comunidades del mar de Bering oriental. Estas regiones rurales, con altas tasas de desempleo, se encuentran entre las más vulnerables”.
El tiempo para adaptarse depende de la velocidad del calentamiento
El estudio determinó que el tiempo disponible para que las comunidades se adapten varía según el escenario climático. Bajo un calentamiento menos extremo, las comunidades podrían contar con más tiempo para ajustar sus estrategias pesqueras y desarrollar medidas de adaptación. En cambio, un calentamiento más severo podría exigir cambios rápidos en las prácticas de pesca y en la gestión.
En el caso del bacalao del Pacífico, los científicos no esperan desplazamientos importantes adicionales a largo plazo hasta finales de siglo bajo escenarios moderados. Sin embargo, la variabilidad ambiental anual ya ha obligado a muchas pesquerías de pequeña escala a adaptarse para minimizar las pérdidas económicas.

Un barco de pesca con palangre descarga bacalao del Pacífico y fletán en Kodiak, Alaska. Crédito: NOAA Fisheries/Paul Hillman.
La investigación subraya la necesidad de estrategias de gestión adaptativa que aborden tanto los cambios ambientales a corto plazo como los desplazamientos a largo plazo en la distribución de las especies.

“En las próximas dos décadas, los gestores podrían centrarse en los niveles de captura tanto en el norte como en el sur del mar de Bering oriental, a medida que fluctúan las distribuciones de las especies”, afirmó Kirstin Holsman, coautora del estudio. “A largo plazo, podría establecerse una población estival más estable de bacalao del Pacífico en el noreste del mar de Bering. Nuestra investigación puede apoyar enfoques regionales específicos para promover la sostenibilidad a largo plazo”.
Sarah Wise, antropóloga social del Alaska Fisheries Science Center y coautora, destacó la dimensión humana de la adaptación: “Los gestores y los miembros de las comunidades pueden desempeñar un papel clave al fortalecer redes sociales, planificar inversiones en infraestructura y compartir información y recursos para mejorar la resiliencia comunitaria”.
Equilibrar la ciencia, las comunidades y la gestión sostenible
La continuación de evaluaciones pesqueras a gran escala para el bacalao del Pacífico y otras especies comerciales de peces y cangrejos es esencial en un contexto de cambio oceánico. Igualmente importante es contabilizar con precisión las capturas de bacalao realizadas por todas las embarcaciones participantes.
No obstante, los gestores de recursos también deben considerar los impactos en pesquerías individuales y en las comunidades que dependen de ellas. Este enfoque equilibrado es fundamental para cumplir los mandatos de sostenibilidad y protección comunitaria establecidos en la Ley Magnuson-Stevens de Conservación y Gestión Pesquera.
“Esperamos que esta investigación contribuya al desarrollo de planes de gestión específicos para cada comunidad que incorporen el conocimiento local y aborden desafíos socioeconómicos únicos”, señaló Holsman.
Próximos pasos para la investigación socioeconómica regional
El estudio ofrece un marco para evaluar cómo un océano en calentamiento afecta a una pesquería específica, pero futuras investigaciones deberán incorporar la variabilidad ambiental interanual en el mar de Bering oriental, un factor clave de la vulnerabilidad comunitaria.
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Descarga de bacalao del Pacífico desde un barco de pesca con palangre en Alaska. Crédito: NOAA Fisheries/Paul Hillman.
Mediante el desarrollo de modelos socioeconómicos dinámicos, los científicos pueden analizar cómo las comunidades responden a cambios en la distribución de los peces, a la disponibilidad fluctuante de los recursos y a paisajes sociales en evolución. La inclusión de factores como el acceso a alimentos asequibles, los costos del combustible y la disponibilidad de permisos podría mejorar aún más la comprensión de la capacidad de adaptación.
Ampliar análisis similares a otras especies y otras regiones permitiría obtener una visión más amplia de cómo los cambios impulsados por el clima en las pesquerías están transformando comunidades en Alaska y en Estados Unidos.
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