La financiación estratégica y la innovación científica impulsan a una región costera hacia la vanguardia de la producción sostenible de pescados y mariscos.
La región costera de Dajla-Oued Eddahab ha emergido como el motor definitivo del sector de la cría marina en Marruecos, concentrando actualmente más del 70% de la producción acuícola total del país. Impulsado por infraestructuras modernas e inversiones específicas, este territorio lidera una transición nacional hacia una industria marítima altamente lucrativa y ecológicamente equilibrada.
En el corazón de este crecimiento se encuentra la ciudad de Dajla, que cuenta con una estación acuícola avanzada única en su género en África. Esta instalación genera los datos científicos y técnicos críticos necesarios para ejecutar proyectos sostenibles y especializados centrados en la producción de alevines, moluscos y algas, tanto microscópicas como destinadas al consumo.
Dakhla-Oued Ed-Dahab se encuentra en el territorio en disputa del Sáhara Occidental, considerado por Marruecos como la parte sur del país. Las Naciones Unidas y la mayoría de los países no reconocen la soberanía marroquí sobre la zona. -->
Financiación estratégica y objetivos de expansión
Para consolidar este impulso, se ha asignado un presupuesto de 432.000 dólares para la elaboración de un plan estratégico de nueva generación. Esta iniciativa incorpora una evaluación ambiental integral, un proyecto de infraestructura acuícola y su correspondiente estudio de impacto para equilibrar el crecimiento económico agresivo con la preservación del medio ambiente.
La escala financiera y operativa de esta ambición nacional se evidencia a través de los siguientes indicadores clave:
Inversión pública:Marruecos ha movilizado 138 millones de dólares en fondos públicos destinados específicamente al desarrollo de la acuicultura.
Hitos de producción: Para 2024, el país alcanzó un nivel de producción de 7.000 toneladas, generando 28,5 millones de dólares en ingresos.
Objetivos futuros: La meta nacional definitiva es escalar hacia una producción anual de 390.000 toneladas, creando 6.300 empleos directos y consolidando la posición de Marruecos como líder africano.
Activos de zonificación: Se han identificado aproximadamente 24.000 hectáreas de zonas marinas para futuras inversiones en tres sectores principales: piscicultura, de moluscos y cultivo de algas.
Crecimiento reciente: Solo en 2025, se establecieron alrededor de 200 granjas acuícolas y se firmaron 322 acuerdos para el desarrollo de nuevos criaderos y la consiguiente consolidación de la cadena de suministro.
La acuicultura es un sector clave en la economía de la región de Dakhla-Oued Eddahab - FOTO/ Agencia Nacional para el Desarrollo de la Acuicultura (ANDA)
Esta expansión cuenta con un enfoque netamente social. El gobierno pretende poner en marcha 450 proyectos acuícolas, de los cuales 123 están diseñados explícitamente para jóvenes, cooperativas de pesca artesanal y promotores locales de proyectos.
Los pilares de la supervisión científica
Las operaciones diarias y la gestión de los recursos dependen en gran medida del Instituto Nacional de Investigación Pesquera (INRH), con sede en Dajla-Oued Eddahab. El instituto despliega tres laboratorios especializados para proteger los ecosistemas marinos al tiempo que maximiza la eficiencia comercial:
Acreditado bajo estándares internacionales, el laboratorio de control sanitario realiza operaciones semanales de monitoreo regular para comprobar la calidad sanitaria de las almejas y garantizar la ausencia de biotoxinas que puedan suponer un riesgo para la salud de los consumidores, asegurando la seguridad alimentaria antes de que los productos lleguen a los mercados regionales o internacionales.
Equilibrando la explotación con la conservación
El INRH emite regularmente recomendaciones dirigidas a los distintos actores, inversores y profesionales para garantizar que las operaciones comerciales respeten los equilibrios ecológicos locales. Este doble enfoque en la producción y la protección se alinea con las directrices reales dictadas por el rey Mohamed VI respecto al desarrollo marítimo. Bajo este marco, la conservación de los recursos no se contempla como un obstáculo regulatorio, sino como un pilar esencial de este modelo económico.
Mediante el monitoreo de la estructura exacta de las poblaciones de peces —particularmente los pequeños pelágicos— y la recopilación de datos precisos sobre los desembarcos, la región se apoya en una toma de decisiones basada en la ciencia para garantizar una producción sostenible. Este enfoque gestionado logra proteger los recursos marinos para las generaciones futuras al tiempo que incrementa de forma constante el atractivo de la región para la inversión nacional y extranjera.