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La presencia de especies subtropicales cerca de California aumenta por el calentamiento del Pacífico oriental, registrándose fuertes capturas
Más cerca no significa más abundante: el atún cambia de mapa en el Pacífico
MUNDIAL
Friday, July 17, 2026, 06:00 (GMT + 9)
El calentamiento del Pacífico está modificando la distribución de varias especies de atún en el Pacífico oriental, acercándolas temporalmente a la costa de California. Para la industria, la señal no apunta todavía a un aumento de la biomasa ni de la oferta mundial, sino a una redistribución del recurso que podría alterar los costos de captura y la competitividad entre flotas.
Los primeros efectos del actual episodio de El Niño comienzan a percibirse en una de las pesquerías más valiosas del mundo. Informes recientes y observaciones de pescadores comerciales y recreativos indican una presencia inusualmente cercana a la costa de especies como el atún aleta amarilla (Thunnus albacares) y el atún rojo del Pacífico (Thunnus orientalis) en aguas del sur de California, favorecida por temperaturas superficiales superiores a la media. Aunque el fenómeno ha despertado expectativas de mejores capturas, los especialistas insisten en que un mayor acceso al recurso no implica necesariamente una mayor abundancia.

Fuente: NOAA
El océano cambia… y el atún responde
El Niño modifica la temperatura, las corrientes y la disponibilidad de alimento en amplias zonas del Pacífico. Como consecuencia, muchas especies altamente migratorias ajustan sus rutas para seguir condiciones ambientales más favorables.
En el caso del atún, ese desplazamiento puede traducirse en una mayor presencia en áreas donde habitualmente resulta menos frecuente, permitiendo que determinadas flotas accedan al recurso con recorridos más cortos y menores tiempos de búsqueda.
Sin embargo, ese movimiento no debe interpretarse como un incremento automático del stock. El recurso puede estar redistribuyéndose geográficamente sin que cambie su biomasa total.
Esa diferencia es clave para evitar una lectura errónea del mercado.

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Ganadores y perdedores de una misma redistribución
Desde el punto de vista operativo, la proximidad del recurso puede representar una ventaja inmediata para algunas flotas.
Si el atún permanece más cerca de la costa, las embarcaciones podrían reducir consumo de combustible, tiempo de navegación y costos asociados a cada marea. Una mayor eficiencia operativa puede traducirse en mejores márgenes, incluso si el volumen total capturado no aumenta.
Pero el mismo fenómeno puede tener el efecto contrario en otras regiones.
Las zonas tradicionalmente productivas podrían registrar una menor disponibilidad temporal, obligando a determinadas flotas a modificar sus áreas de pesca o incrementar su esfuerzo para mantener niveles similares de captura.
En otras palabras, El Niño no crea necesariamente más pescado; cambia quién tiene acceso a él.

Foto: NOAA
El mercado aún espera la confirmación
Por ahora, la redistribución observada todavía no se refleja de forma concluyente en indicadores económicos.
No existen evidencias suficientes de un aumento sostenido de los desembarques comerciales, de una expansión de la oferta mundial ni de cambios estructurales en los precios internacionales del atún atribuibles a este fenómeno.
Los próximos meses serán determinantes para comprobar si las observaciones realizadas en el mar terminan convirtiéndose en una tendencia comercial.
Para ello será necesario seguir la evolución de los desembarques, la captura por unidad de esfuerzo (CPUE), las distancias recorridas por la flota, los precios en primera venta y los datos científicos sobre distribución de las principales especies.
Hasta entonces, conviene interpretar la actual situación como una señal temprana de reorganización espacial del recurso, no como un cambio consolidado del mercado.

Foto: Stockfile/FIS
¿Por qué importa?
La redistribución del atún puede modificar la competitividad entre flotas sin que aumente la biomasa disponible. Un recurso más cercano reduce costos operativos para algunos operadores, mientras otros pueden perder acceso a zonas tradicionalmente rentables. Para procesadores, comercializadores y compradores internacionales, la clave será determinar si este cambio termina reflejándose en mayores desembarques y disponibilidad de materia prima o si se trata únicamente de un desplazamiento temporal asociado a las condiciones oceanográficas.
Indicadores a vigilar
- Evolución de los desembarques comerciales en California y el Pacífico oriental.
- Informes de NOAA e IATTC sobre distribución de túnidos.
- Datos de captura por unidad de esfuerzo (CPUE) de las flotas comerciales.
- Evolución de las temperaturas superficiales del mar durante el segundo semestre.
- Comportamiento de los precios en primera venta y de las exportaciones de atún.
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